El Caso "Disney-Universal vs Midjourney" o "El Derecho de Autor vs. lo Modelos de IA"

 


                                                                Imagen Creada con IA modelo Gemini Imagen 4 Preview

El contexto: El Derecho de Autor está en crisis. Los Modelos de Inteligencia Artificial (LLM) se alimentan de datos para entrenarse y ser competitivos, pero muchas veces estos datos son obras protegidas por el derecho de autor. Este es un obstáculo de significativa magnitud cuando los modelos occidentales de IA están en plena competencia contra modelos de países en donde hay nula o baja protección de este tipo de derechos (China, por ejemplo).

El Caso: El 11 de junio de 2025, Disney y Universal presentaron una demanda de 110 páginas contra Midjourney que no es solo otro litigio más en la creciente lista de demandas contra la inteligencia artificial. Es el momento en que dos de las corporaciones más poderosas del entretenimiento occidental finalmente dijeron "basta" a lo que califican como "un pozo sin fondo de plagio" (Disney Enterprises, Inc. et al. v. Midjourney, Inc., Case No. 2:25-cv-05275, U.S. District Court for the Central District of California).

Pero este enfrentamiento revela un problema más profundo: el derecho de autor occidental choca frontalmente con las necesidades de las empresas de IA, mientras otras superpotencias avanzan sin estas restricciones legales en la carrera hacia la Inteligencia Artificial General (AIG). Como vengo sosteniendo: el derecho de autor está "contra las cuerdas" (https://x.com/derechoconIA/status/1902549824898990239).

La Anatomía de una Crisis Anunciada

Midjourney, esa "máquina expendedora virtual que genera copias interminables no autorizadas" según la demanda, representa todo lo que está en tensión en el ecosistema actual de la IA. Con 300 millones de dólares en ingresos el año pasado y más de 21 millones de miembros en su servidor de Discord, la startup de San Francisco construyó su imperio sobre lo que Disney y Universal consideran "robo calculado y deliberado". (https://www.vulture.com/article/disney-universal-midjourney-copyright-lawsuit.html)

Las evidencias visuales incluidas en la demanda son contundentes. La empresa presentó comparaciones lado a lado entre los personajes originales y las versiones generadas por Midjourney de Darth Vader, Elsa de Frozen, los Minions, Shrek, Iron Man. Cada imagen creada por la IA revela no solo similitudes, sino recreaciones tan precisas que desafían cualquier argumento de "transformación" que pueda invocar la doctrina del "fair use".

David Holz, CEO de Midjourney, ya había admitido en 2022 la imposibilidad práctica de obtener licencias: "No hay realmente una forma de obtener cien millones de imágenes y saber de dónde vienen". Una confesión que hoy resuena más como una declaración de intenciones que como una justificación técnica.
El "Fair Use" Bajo Presión

El caso no se decidirá en base a innovación tecnológica o principios abstractos, sino en la reinterpretación judicial de la doctrina del "Fair Use" (Uso Justo). Se trata de una excepción o limitación al derecho de autor que permite usar obras protegidas sin autorización del titular en ciertas circunstancias específicas.

Está definido en la Sección 107 del Copyright Act estadounidense y establece cuatro factores que los tribunales deben evaluar: (1) el propósito y carácter del uso, (2) la naturaleza de la obra protegida, (3) la cantidad y sustancialidad de la porción utilizada, y (4) el efecto del uso sobre el mercado potencial de la obra original.(https://www.law.cornell.edu/uscode/text/17/107)

Ya tuvimos un primer vistazo de cómo los tribunales han abordado la cuestión. En el caso Thomson Reuters vs. Ross Intelligence, de febrero de 2025, el juez Stephanos Bibas rechazó el argumento de Fair Use de Ross, una startup de IA que había usado contenido de Thomson Reuters para entrenar a su modelo. En este caso el juez fue claro: "el factor cuatro es indudablemente el elemento más importante del fair use" - es decir, el efecto sobre el mercado de la obra original (https://www.hunton.com/insights/legal/fair-warning-ais-first-copyright-fair-use-ruling-thomson-reuters-v-ross). Oportunamente analicé el caso en mi cuenta de X (https://x.com/derechoconIA/status/1896772877116211560).

Además de eso, la Oficina de Copyright de Estados Unidos, en su reciente informe de mayo de 2025, ya anticipó la complejidad del análisis que viene al indicar que "El uso de obras protegidas por derechos de autor para entrenar modelos de IA puede constituir una infracción prima facie del derecho a reproducir dichas obras"
(https://www.copyright.gov/ai/Copyright-and-Artificial-Intelligence-Part-3-Generative-AI-Training-Report-Pre-Publication-Version.pdf).

La Gran Paradoja Occidental: Atados de Pies y Manos

Mientras los abogados estadounidenses discuten los matices del "Fair Use", los desarrolladores chinos entrenan modelos con libertad total. China no tiene las mismas restricciones de copyright que complican el desarrollo en Occidente. Sus modelos de IA pueden acceder y utilizar vastas cantidades de contenido sin enfrentar las demandas que complican la innovación occidental.

Esta asimetría regulatoria no es accidental. Mientras Occidente se debate entre proteger la propiedad intelectual y fomentar la innovación, China ha tomado una decisión pragmática: la supremacía tecnológica primero, los derechos de autor... vamos viendo.

El resultado es que estamos viendo una carrera de IA donde un competidor corre libremente mientras el otro lleva limitaciones legales. La pregunta es cuánto tiempo puede mantener Estados Unidos su liderazgo tecnológico cuando cada dataset, cada modelo, cada innovación debe pasar por el filtro de potenciales demandas multimillonarias.
Hollywood: ¿Víctima o Cómplice?

Hay mucho ironía en todo esto -debe decirse-. Los mismos estudios que ahora demandan a Midjourney han estado experimentando silenciosamente con IA durante años. James Cameron se unió al directorio de Stability AI, Darren Aronofsky creó Primordial Soup para producir cortometrajes con Google DeepMind (https://www.vulture.com/article/disney-universal-midjourney-copyright-lawsuit.html).

Como dijo Horacio Gutierrez, asesor legal de Disney: "Somos optimistas sobre la promesa de la tecnología de IA y esperanzados sobre cómo puede usarse responsablemente como herramienta para promover la creatividad humana. Pero la piratería es piratería".

La línea entre "uso responsable" y "piratería" la van a trazar los jueces. Y esa línea va a redefinir no solo el derecho de autor, sino la arquitectura misma de la innovación occidental.

El Momento de la Verdad: Hacia Dónde Vamos

Este caso es mucho más que Disney vs. Midjourney, es Derecho de Autor vs. Entrenamiento de los Modelos de IA. Es el momento clave en que Occidente debe decidir si sus valores —la protección de la propiedad intelectual, el respeto por la creatividad individual, la compensación justa— son compatibles con la realidad de la irrupción de la IA y la competencia global hacia la IAG.

Los jueces que decidan este caso no solo van a interpretar la ley, también van a decidir sobre un nuevo alcance del derecho de autor. Cada precedente que establezcan se va a convertir en la nueva referencia para miles de demandas similares que ya se acumulan en los tribunales. Getty Images vs. Stability AI en Londres, los autores contra OpenAI, los músicos contra Suno y Udio —todos esperando que alguien más defina las reglas del juego.

El dilema es inevitable: ¿puede Occidente permitirse proteger estrictamente el derecho de autor mientras otros competidores globales avanzan sin estas restricciones? Si los tribunales fallan a favor de Disney y Universal, las empresas occidentales de IA cargarán con limitaciones legales que sus rivales no tienen. Si fallan a favor de Midjourney, el derecho de autor sale debilitado.

Porque mientras Disney y Universal luchan por proteger a Mickey Mouse y a los Minions, los modelos chinos entrenan sin restricciones, aprenden sin límites, y avanzan sin las limitaciones que nosotros mismos nos hemos puesto.

A mi manera de ver no hay buenas noticias para el derecho de autor que cruje en el medio de las presiones de estos nuevos gigantes tecnológicos y la carrera por la Inteligencia Artificial General que se esconde detrás.


En este contexto, los próximos fallos judiciales no solo van a definir qué puede hacer la IA con las obras protegidas, sino cómo Occidente maneja el equilibrio entre su esencia del lado de los derechos humanos y su pretendida posición dominante en el avance tecnológico de la Inteligencia Artificial.

Comentarios

Entradas populares de este blog

"Yo Robot" y la importancia de elaborar un buen "Prompt"

Al Ritmo del Algoritmo: Una Reflexión sobre Nuestra Era Digital

Mientras Argentina sueña con centros de datos en la Patagonia, China lleva la computación al espacio